Victoria oceánica

También podemos ser parte.

Alcaraz le ganó la final de Australia Djokovic hoy. Bien por Carlitos, lentamente se mete en la conversación de los mejores de la historia.

Al mismo tiempo, Djokovic participa de la misma conversación al llegar a su 11va final de Australia a los 38 años. Varios ya lo estaban retirando, y su semifinal contra Sinner calló muchas bocas.

Lo que me llamó la atención y quería comentar en este correo es un video que se viralizó después de esa semifinal. Carlos Gomez-Herrera (Charly), el entrenador de Nole, aparece llorando cuando termina el partido.

Charly es más que un simple entrenador para Djokovic, es un amigo y un compañero de vida. Probablemente no tiene nada que enseñarle de técnica o de táctica, pero es un factor clave en su éxito.

Responsabilidad Extrema

Mientras leía sobre Charly, me acordé de una historia del libro Extreme Ownership, bestseller escrito por Jocko Willink (ex Navy Seal de EEUU). Los Navy Seals son los brígidos del mundo militar estadounidense.

Parte de su entrenamiento es hacer carreras con unos botes inflables. Tienen que llevar el bote encima de sus cabezas, remar, subir cerros, volver, repetir. Dado que todos los seleccionados tienen buen estado físico, la carrera se define por fortaleza mental y trabajo en equipo.

El equipo ganador de cada carrera se gana el premio de descansar unos minutos extra antes de competir nuevamente. En el libro mencionan que el grupo 2 ganaba prácticamente todas las carreras, mientras que el grupo 6 salía siempre último.

Los entrenadores decidieron hacer un experimento: cambiaron al líder del grupo 2 con el líder del grupo 6. Como se podrán imaginar, la siguiente carrera la ganó el grupo 6. Prácticamente el mismo grupo que había salido siempre último.

El mensaje es que un buen líder es capaz de cambiar completamente el rendimiento de un equipo. Me recordó a Bielsa.

Cómo aplicamos esto

En el podcast hablamos mucho de nuestras habilidades, aprendizajes y la mejora continua. Pero no estamos solos.

¿Quién está en tu esquina? Puede ser un familiar, un amigo, un colega, o alguien al que le pagues. El impacto de esta persona es difícil de medir, pero innegable. Lo hacen los profesionales, los SEALs, y cualquier persona de alto rendimiento.

Si no tienes a nadie, te dejo una idea fácil para empezar. Piensa en una persona cercana, e igual de motivada que tú. Arma un grupo de WhatsApp solo ustedes dos, y agenden una reunión la próxima semana. El único objetivo es empujarse uno al otro. Háganlo por un mes, con reuniones semanales. Al final del mes evalúan qué aprendieron , y si quieren seguir.

Tengo la noción que no van a parar.